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domingo, 10 de enero de 2010

Un milagro divino

Ha pasado un tiempo desde la última actualización de este blog, ha sido un período de conflicto, como es usual, pero que no ha sido contado debido a que nosotros, los vecinos de abajo, somos seres humanos decentes y tenemos obligaciones, estudio, trabajo y esas cosas que la gente normal hace, y nuestros vecinos de arriba, al no cumplir tal condición humana, no hacen y desconocen.
Hoy vengo feliz a compartir con ustedes los lectores, una alegría, aunque sea solo una ilusión, tras la inminente probabilidad de que un milagro esté ocurriendo, de que los deseos de un próspero año nuevo se cumplan.
Llegando hoy a mi casa, divisé un camión de mudanza casi perfectamente situado en la puerta de mi edificio. Lo primero que pensé fue "ojalá se mude alguno de los hijos de p*ta molestos de mi edificio". Cualquiera de ellos que se mudara sería una bendición (salvo las familias orientales, esos son unos divinos, me caen barbaro y no joden a nadie).
Accediendo al edificio, y despues de reflexionar sobre el hecho de que en este país está prohibido hacer mudanzas los días Domingos como hoy, ya que el Domingo se descansa y no se admiten ruidos, camino hacia el ascensor y veo la puerta de acceso a las bauleras abierta.
Asocié el camión de mudanza con el movimiento en la baulera, y asi como de sopetón escucho gritos aniñados provenientes del temeroso sitio de bauleras, y veo a 2 pigmeos niños habitantes del nefasto piso de arriba mio.

La asociación fue instantánea:
Mudanza en un día en que está prohibido + Mis vecinos de arriba = Alta probabilidad de milagro.

Ojalá no haya sido solo un espejismo provocado por el clima de desierto que se respira hoy en la city porteña.
Ojalá por una vez en la vida se haga justicia y estos vecinos se vayan a molestar a otro vecino de abajo, o mejor, ojalá se muden a un primer piso asi no joden mas a nadie.

Saludos, La vecina de abajo.

martes, 10 de noviembre de 2009

No somos los únicos en esta lucha

Sí, queridos lectores, yo se que los tenemos un tanto abandonados, pero con esto del fin de año, los estudios nos tapan la cabeza y hay que ocuparse de eso. Sobre todo, claro, cuando estudiar te lleva el triple de tiempo porque tenes 6 pares de patitas corriendote en la cabeza y gritos de "sssssstupido" y "sos maaaaaaaaaaaala" sin parar.
Y tal vez hablando sobre el estudio es que puedo comentarles sobre la última novedad.
Hace aproximadamente 10 días, hubo una pequeña pseudo reunión de consorcio en nuestro edificio. Pero no fue una reunión formal, en este inmueble nos la damos de gente top y previo a las reuniones de consorcio, se reunen varias de las mujeres del edificio para preparar el listado de temas a tratar en la asamblea extraordinaria.
No en todos los pisos hay una mujer a cargo, como por ejemplo el caso del 9ºA, hombre con el que hemos tenido mas de una dificultad que mencionamos en alguna oportunidad (ahora reviso, sino prometo poner material, tenemos hasta una carta que nos mandó el susodicho). Entonces bueno, el vecino este, con el que ya hemos conretado las paces, participa de las reuniones de mujeres.
Cuestión que en esta casa ha asistido mi señora madre a representar al 7ºA, mi casa, y antes de comenzar y estando solo presentes algunas pocas representantes, y con una ausencia de la maldita del 8ºA, madre procedió en tono jocoso a mencionar que mi hermano y yo, o sea los vecinos de abajo, estabamos pensando en instalar un salon de estudios en el hall de entrada del edificio, puesto que en nuestro hogar se nos tornaba imposible realizarlo.
Los otros vecinos la miraron entre sorprendidos, angustiados y risas, hasta que el compañero del 9ºA dijo que a él también le molestaban. Sorprendida, mi señora madre indagó, a lo que el amable hombre respondió detalladamente sobre que él, a pesar de tener una dificultad auditiva, los escuchaba pelear y gritar constantemente y las 24 horas del día, y que él también estaba cansado.
Las señoras empezarosn a cuchichear hasta que la señora vecina del 9ºB, logró confesar "yo también escucho sus insultos eh". Y procedió a contar una situación curiosa. La señora mencionó que al salir de su casa se encontró con un demonio sub-6 jugando en su palier. Preguntole al pigmeo a qué vivienda pertenecía y lo llevó, no sin hacer mención de cuánto tiempo tuvo que tocar el timbre en el 8ºA hasta que la atendieran.
Luego de un intercambio de palabras con la jefa de familia sobre que no solo es inadecuado dejar niños propios en otras puertas, tuvo que explicarle y hacerle entender que un niño en una escalera puede morir muy fácil (todos sabemos que los niños no son de los entes mas estables). La señora del 8º no quería reconocer que lo que hizo estaba mal y dijo a modo de defensa "bueno, no se, el nene abrió la puerta y salió".
Vecina: existen las trabas para puertas.
El vecino del 9ºA, mencionó algo asi como "y bueno, si se mueren, Dios proveerá".
Yo espero que ya no les provea mas nada.
Le ruego a quien corresponda que algo deje estéril a esa mujer.
O que tenga mas crías asi no toleran el asinamiento y se mudan de mi maldita cabeza.

Saludos, La vecina de abajo.

domingo, 16 de agosto de 2009

Época de paz

No es que se acerca la primavera, ni tampoco llegaron los hippies a desparramar alegría, amor, paz y rock & roll. Aunque no estaría nada mal...
Pero bueno, habrán notado una epoca de quietud en Mi Vecino de Arriba y no sólo es influenciado por la época de finales y parciales y demases complejidades universitarias, creer o reventar, estamos realmente experimentando una época de paz.
Algunos dicen que antes de la tormenta viene la calma, pero prefiero mentirme y creer que no va a haber tormenta (aunque a decir verdad si bien nos beneficia en la supervivencia del día a día, una calma eterna nos quitaría bastante inspiración, casualmente necesaria para escribir este blog).
De todos modos no creemos que nuestros vecinos se hayan tornado entes civilizados de un día para otro, esto tiene una respuesta clara y para contarselas me voy a remontar a unas semanas atrás en el tiempo.
El primer hecho con el que estalló la hecatombe fue algunos domingos atrás...nuestros vecinos de arriba, supongo que ya lo mencionamos alguna vez, no saben leer. No sabemos si son seres analfabetos o solamente cortos de masa encefálica y no logran comprender las consignas:
Día Domingo de algún Junio o Julio de esos en los que uno amanece violado por el invierno. Desafortunadamente ESOS domingos son los más elegidos por nuestros vecinos para realizar sus tareas domésticas. Los muchachos decidieron un día de esos, armar un mueble, construir una habitación o transformarse en los carpinteros del barrio... A LA MAÑANA. Afortunadamente los escritores de este blog no nos despertamos, hubiera sido un verdadero problema. Asi fue que mientras los del octavo construían, mis padres estaban amaneciendo y dispuestos a leer el diario y tomar café.
Solamente estaban dispuestos a concretar el acto de desayuno, porque de más está decir que NO lo lograron. Golpes, martillazos y ruidos de agujereadoras mediante, acaeció que en aproximadamente 3 oportunidades subió el mio pappa a tocar el timbre para debatir sobre el ilícito (y quien crea que es legal martillar un domingo a la mañana merece ir derecho a la hoguera), a lo que usualmente, los vecinos NO respondieron el timbre.
Luego de los fallidos y un rato después, subió la mia mamma de la casa a tratar de conversar en tonos elevados de voz, pero he aquí la gota que rebalsó el vaso. Cual situación de jardín de infantes, de niños riñiendo y cayendo en la discusión de "voy a llamar a mi papá y te va a pegar, no, mejor a mi abuelo que tiene mas años y te va a pegar más fuerte", y después de un sonar del timbre, sale de la casa de los vecinos nada más y nada menos que el señor padre de la señora de la casa del octavo piso. El hombre ese no solo no vive ahí, sino que se tomó el atrevimiento de gritarle a mi mia mamma, que ella era una desubicada por tocarle el timbre tantas veces un día domingo y estar hablandole a los gritos. A lo que el mio pappa subió a colaborar en la discusión y hacerle entender al suyo pappa de la mujer de la casa de arriba, que uno debe de esperar un tono de voz elevado cuando uno toca periodicamente el timbre del vecino esperando un momento amenode conversación y no es atendido. Ninguna de las veces.
Gritos berrinches e intentos de explicarles a los vecinos de arriba que el domingo es el día en que Dios descansó, y que si por casualidad su religión no se los había contado, eso estaba anotado en el contrato de convivencia y llega todos los meses con las expensas, mio pappa ordenó a la mia mamma: "LLAMÁ A LA POLICÍA YA".
Los gritos se detuvieron y cada cual regresó a su casa, la policía vino, pero error mediante de mia mamma, no supimos qué pasó porque ella no les bajó a abrir para solucionar el conflicto las 2 familias y el personal de la ley.
Luego del incidente, no recuerdo cuántos días después, pero asumo que no fueron mas de los que podría contar con los dedos de mis 2 manos, hubo una reunión de consorcio. Los tópicos a discutir se referían a arreglos edilicios, asique el asistente, mio pappa, se acercó a la administradora que iría a comandar la batuta en la reunión y preguntó por una posible introducción de tópicos extras en la reunión, tal vez referidos a la convivencia entre vecinos. La administradora diose cuenta de qué piso era mi señor mio pappa y le dijo "no se preocupe, despues de la reunión nos juntamos con los del octavo piso y charlamos sobre los problemas". Claramente el enano del octavo piso había adelantadose y pedido un momento de conversación con la administradora, probablemente para intentar defender que el domingo se puede hacer ruido todo el día.
Finalizada la reunión, la administradora le explicó al macho alfa del hogar del 8º "A" sobre los beneficios de leer el código de convivencia, comprenderlo y aplicarlo. Mi mio pappa conforme de la situación no dijo nada, pero el gnomo de arriba se disculpó por las molestias ocasionadas y confesó "la noche del domingo no descansé, estaba muy angustiado por la situación que habíamos tenido, me sentía muy culpable y les pido perdon a vos y a tu familia".
Y eso fue basicamente lo que aconteció previo a la calma, tal vez sea que realmente comprendieron las normas edilicias; y no es que yo sea un ser humano maldito, pero en algún punto me alegré de que el vecino de arriba hubiera tenido dificultades nocturnas, para que sienta un poco del martirio que nos causa día a día.
Asique la conclusión de esto es que hay que llamar a la policía, o tener un vecino pelotudo como nosotros que se acongoje por habernos hecho pasar un mal momento.
La vecina de abajo.-

lunes, 6 de julio de 2009

Falsas esperanzas...


Ayer por la tarde tuvimos una esperanza, tras una tarde de juegos en familia en el 8vo piso un ruido terrible fue una señal sospechosa de que el idilio llegaba, una utopia a punto de cumplirse. Luego de correr como es frecuente se oyó un temblor similar al de una cabeza de niño rebotando contra el suelo (o sea mi techo); y aunque lejos de querer desearle el mal a alguien tuvimos un leve momento de alegría, las opciones fueron diversas:
  • La dolorosa muerte de uno de los integrantes niños de la casa de arriba.
  • El estallido mortal de la cabeza de la loca madre contra el suelo.
  • Un golpe causante de un cese de actividades deportivas.
  • etc.
Y bueno, sin desearle el mal a nadie, la falsa ilusión de que ese golpe sería el causante de una buena lección y enseñanza sobre que "no hay que correr en casa porque puede ser peligroso" fue desmoronada hoy.
Los vecinos han retomado sus actividades deportivas en su vivienda pero me temo que esta vez apostaron a algo grande: tengo la leve sospecha, y basándome solo en los sonidos que percibo, de que inauguraron una pista de polo donde organizan carreras de alta velocidad.

Asique creo que no queda otra opción mas que bancarsela y...

A hacer sus apuestas!!!
La vecina de abajo.


lunes, 25 de mayo de 2009

Perturbaciones sonoras


La actividad humana lleva asociada la generación de ruido. Es lógico, de toda la energía producida parte se invierte en la actividad propiamente dicha, parte en mantenerse vivo (37 grados, digerir, algunos hasta piensan) y otra parte inevitablemente se convertirá en ruido.
De hecho esto es tan así que nuestro cuerpo está acostumbrado a ignorar el ruido. Pero si el lector hace el ejercicio de concentrarse en lo que "no está escuchando" se dará cuenta que hay mucho ruido de fondo que no está teniendo en cuenta.
En particular nuestro barrio es ruidoso. Mucha gente, muchos negocios, mucho transporte público, muchos edificios (eso hace que el sonido rebote). Es probable que hayamos ganado cierta habilidad para filtrar el ruido, el cerebro hace esto como mecanismo para poder conciliar el sueño durante la noche (y la siesta si el cosmos lo permite) y no volverse loco. En general se sabe que este mecanismo (el de ignorar el ruido) funciona mejor con los sonidos periódicos, es decir: es mucho más fácil ignorar el sonido del segundero del reloj que el repentino arranque de la heladera.
Pero definitivamente este mecanismo está muy bien aceitado y es sin lugar a dudas el que nos permite mantener cierto nivel de cordura.
Lamentablemente, tengo que reconocer que mi sistema se dañó, el filtro dejó de andar. Desde hace unos años, unos abortos de la naturaleza decidieron mudarse al piso de arriba. Al parecer son una especie de Sokoban viviente que no paran de arrastrar cosas por el piso, osea mi techo! O tal vez sean adictos al feng-shui y se la pasen reacomodando sus muebles. O quien sabe, ¿habrán instalado una pista de patinaje?
Como si esto fuera poco, tienen algo así como 5 abortitos que todavía no descubrieron que ninguna parte de su piso es cama saltarina. Que las distancias de un dpto. de 80 mts cuadrados les parecen infinitas y por eso se trasladan corriendo.
O tal vez lo que se esconde arriba sea un equipo de "palo saltarín". No lo sé.

La próxima les contamos de: "Sos malaaaaaaaaa", "Y si viene el mesías que le vas a decir?" y otros gritos de guerra del loquero de arriba. La guerra empezó, no te la pierdas!


El vecino de abajo